今日导读
您的位置: 文国西班牙语网 » 西语学习 » 西语阅读 » 正文
西班牙语阅读《一千零一夜》连载二十九
来源:文国网 时间:2008年04月15日 01:25      文章评论我来评论        进入社区

¡Pasó cual el delirio de las fiebres la embriaguez del triunfo!

¿De cuántos acontecimientos no hu­be de ser testigo?

¿De qué brillante fama no gocé en mis días de gloria?

¿Cuántas capitales no retemblaron bajo el casco sonoro de mi caballo?

¿Cuántas cuidades no saqueé, en­trando en ellas como el simoun des­tructor? ¿Cuantos imperios no destruí, impetuoso como el trueno?

¿Qué de potentados no arrastré a la zaga de mi carro?

¿Qué de leyes no dicté en el uni­verso?

¡Y ya lo veis!

¡La embriaguez de mi triunfo pasó cual el delirio de la fiebre, sin dejar más huella que la que en la arena pue­da dejar la espuma!

¡Me sorprendió la muerte sin que mi poderío rechazase, ni lograran mis cortesanos defenderme de ella!

Por tanto, viajero, escucha las, palabras que jamás mis labios pronunciaron mientras estuve vivo:

¡Conserva tu alma! ¡Goza en paz la calma de la vida, la belleza, que es calma de la vida! ¡Mañana se apoderará de ti la muerte!

Mañana responderá la tierra a quien te llame: “¡Ha muerto! ¡Y nunca mi celoso seno devolvió a los que guar­da para la eternidad!”


Al oír estas palabras que traducía el jeique Abdossamad, el emir Mu­za y sus acompañantes no pudieron por menos de llorar. Y permanecie­ron largo rato en pie ante el sarco­fago y los sepulcros, repitiéndose las palabras fúnebres. Luego se encaramaron a la torre, que se cerraba con una puerta de dos hojas de ébano, sobre la cual se leía esta inscripción, también grabada en caracteres jóni­cos realzados por pedrerías:


¡En el nombre del Eterno, del In­mutable!

¡En el nombre del Dueño de la fuer­za y del poder!

¡Aprende, viajero que pasas por aqui, a no enorgullecerte de las apariencias, porque su resplandor es engañoso!

¡Aprende con mi ejemplo a no dejar­te deslumbrar por ilusiones que te pre­cipitarían en el abismo!

¡Voy a hablarte de mi poderío!

¡En mis cuadras, cuídadas por los reyes que mis armas cautivaron, tenía yo diez mil caballos generosos!

¡En mis estancias reservadas, tenía yo como concubinas mil vírgenes des­cendientes de sangre real y otras mil vírgenes escogidas entre aquellas cuyos senos son gloriosos, y cuya belleza ha­ce palidecer el brillo de la luna!

¡Diéronme mis esposas una poste­ridad de mil príncipes reales, valientes cual leones!

¡Poseía inmensos tesoros, y bajo mi dominio se abatían los pueblos y los reyes, desde el Oriente hasta los lim­ites extremos de Oocidente, sojuzgados por mis ejércitos invencibles!

¡Y creía eterno mi poderío, y afir­mada por los siglos la duración de mi vida, cuando de pronto se hizo oir la voz que me anunciaba los irrevocables decretos del que no muere!

¡Entonces reflexioné acerca de mi destino!

¡Congregué a mis jinetes y a mis hombres de a pie, que eran millares, armados con sus lanzas y con sus es­padas!

¡Y congregué a mis tributarios los reyes, y a los jefes de mi imperio, y a los jefes de mis ejércitos!

Y a presencia de todos ellos hice llevar mis arquillas y los cofres de mis tesoros, y les dije a todos:

“¡Os doy estas riquezas, estos quin­tales de oro y plata, si prolongáis sólo por un día mi vida sobre la tie­rra!”

¡Pero se mantuvieron con los ojos bajos, y guardaron silencio! ¡Hube de morir a la sazón! ¡Y mi palacio se tornó en asilo de la muerte!

¡Si deseas conocer mi nombre, sabe que me llamé Kusch ben-Scheddad ben­-Aad el Grande!


Al oír tan sublimes verdades, el emir Muza y sus acompañantes pro­rrumpieron en sollozos y lloraron lar­gamente. Tras de lo cual penetraron en la torre, y hubieron de recorrer inmensas salas habitadas por el vacío y el silencio. Y acabaron por llegar a una estancia mayor que las otras, con bóveda redondeada en forma de cúpula, y que era la única de la to­rre que tenía algún mueble. El mue­ble consistía en una colosal mesa de madera de sándalo, tallada maravi­llosamente, y sobre la cual se desta­caba en hermosos caracteres análo­gos a los anteriores, esta inscripción:


-¡Otrora se sentaron a esta mesa mil reyes tuertos, y mil reyes que conser­vaban bien sus ojos! ¡Ahora son ciegos todos en la tumba!


El asombro del emir Muza hubo de aumentar frente a aquel misterio, y como no pudo dar con la solución, transcribió tales palabras en sus per­gaminos; luego, conmovido en extre­mo, abandonó el palacio y empren­dió de nuevo con sus acompañantes el camino de la Ciudad de Bronce...


  En este momento de su narración, Schahrazada vio aparecer la maña­na, y se calló discreta.

 

点击进入  文国西语原创西班牙语实用会话1.1>>

作者:katya
关键词: 西语阅读
评论】 【收藏此页】 【打印】 【 】 【关闭

文国网版权声明:欢迎转载我站原创文章,但请保留原作者和本站链接
文国西语词霸
文国网西语入门视频课程
文国网西语入门视频课程
文国网西班牙语入门在线视频课程,特别适合于选择西班牙语为第二外语或者自学该语言的学...>>免费试听